Enero de 2004, una tarde calurosa estando sentado frente al monitor de la computadora, tenìa problemas con el Servidor del correo elctrònico, llevaba como diez dìas tratando de comunicarme y no podìa lograrlo; tampoco el Servicio tècnico habia localizado la falla; la situaciòn me provocaba enojo y solo hilvanaba uno tras otros rosarios de palabrotas.
Pero ese dìa teniendo paralizados mis dedos por la resignaciòn, algo imprevisto sucediò: sin haber tocado tecla alguna mi servidor electrònico se conectò... En la pantalla apareciò un mensaje... No pude leerlo y estremecido por lo sucedido solo atinè ha cerrar la computadora.
Recien al dìa siguiente pude leer el texto.